El mundial no solo promete romper récords dentro del campo de juego, sino también en la industria global de las apuestas deportivas. Especialistas del sector estiman que los ingresos generados durante la próxima Copa del Mundo superarán los 50 000 millones de dólares, una cifra que marcaría un nuevo máximo histórico y que estaría impulsada por el crecimiento del torneo y la evolución de los hábitos de los apostadores.
Uno de los principales factores detrás de esta proyección es el aumento de participantes, ya que por primera vez la competencia contará con 48 selecciones. Este formato ampliado generará más partidos, mayor cobertura mediática y una participación más activa de aficionados de distintos mercados. A ello se suma el auge de las apuestas enfocadas en el rendimiento individual de los futbolistas, una tendencia que gana cada vez más protagonismo entre los usuarios.
Los expertos también destacan el crecimiento de las apuestas personalizadas, una modalidad que permite a los aficionados construir pronósticos combinando diferentes variables de un mismo encuentro. Desde goles, asistencias y remates hasta estadísticas específicas como pases, recuperaciones o saques de esquina, este formato ha despertado un fuerte interés entre las nuevas generaciones de apostadores y representa uno de los segmentos de mayor expansión dentro de la industria.
En el plano deportivo, las selecciones de Argentina y Francia aparecen entre las principales favoritas para conquistar el título mundial, mientras que figuras como Kylian Mbappé y Erling Haaland concentran gran parte de las apuestas relacionadas con la lucha por el máximo goleador del torneo. Con sedes repartidas entre Estados Unidos, Canadá y México, la Copa del Mundo de 2026 se perfila como un evento sin precedentes tanto en impacto deportivo como en movimiento económico a escala global.