El juez Walter Marroquín Aranzamendi, del Primer Juzgado de Investigación Preparatoria de Flagrancia, dejó en libertad a Fernando Adrián Quintanilla Álvarez, conductor que atropelló y mató al exfutbolista y padre de familia Pedro Flores Zevallos (66), huyendo del lugar.
En lugar de prisión preventiva, ordenó comparecencia con restricciones, por lo que el sujeto enfrentará las investigaciones en su contra en libertad.
La decisión se tomó la tarde del 12 de mayo pese a que la prognosis de pena superaría los cinco años de cárcel.
TRAGEDIA. El caso se remonta a la madrugada del 9 de mayo, cuando Pedro Flores salió a realizar su habitual rutina de trote y fue violentamente embestido frente a la clínica San Pablo, en Cerro Colorado. Según testigos, el conductor huyó del lugar y recién se presentó en la comisaría aproximadamente dos horas después.
La Fiscalía, representada por Helen Arancibia Pineda, argumentó peligro de fuga debido a que el acusado registraba constantes viajes al extranjero, contradicciones sobre su domicilio, falta de arraigo sólido y el resultado del dosaje etílico, de 0.77 gramos de alcohol por litro de sangre.
La hija de la víctima cuestionó duramente la transparencia del proceso y aseguró que incluso antes de iniciarse la audiencia ya existía un documento de liberación preparado.
“La Policía que lo tenía en custodia ya tenía su acta de liberación llenada, solamente faltaba que él la firme”, sostuvo a Diario Viral.
También criticó que el juez validara como arraigo domiciliario declaraciones juradas notariales presentadas por familiares del investigado y, como arraigo laboral, un contrato desde diciembre de 2025 que, según cuestionó, no sería coherente con los viajes internacionales del imputado a países como India y Colombia pese a un presunto sueldo de S/1600.
“Mi padre está muerto y ese maldito está en su casa, en su cama. ¿Es justo eso? ¿Esa es justicia?”, reclamó.
La sobrina de Pedro Flores también arremetió contra la decisión judicial y atribuyó la muerte a la falta de auxilio.
“Mi tío no ha muerto tranquilo, mi tío ha muerto solo y desesperado”, declaró. Aseguró que si el conductor hubiera auxiliado a la víctima, posiblemente seguiría con vida.
La familia sostiene además que el investigado inicialmente negó haber conducido en estado etílico pese al dosaje. Sería después de esta prueba que, a través de su defensa, aceptó haber ingerido alcohol.
DOLOR. En medio del impacto emocional por la resolución, la hija afirmó que la hermana del fallecido, de 55 años, sufrió un infarto tras enterarse de que el conductor quedaría libre, y se encuentra ahora hospitalizada.
Aunque el juez impuso impedimento de salida del país por seis meses y comparecencia periódica, la Fiscalía ya apeló la decisión. Sin embargo, la familia teme que la medida llegue demasiado tarde.
“Seguramente ya se habrá fugado ese sujeto”, afirmó la hija, quien insiste en que no aceptará ningún resarcimiento económico.
PENA. Según el análisis fiscal del caso, de ser hallado culpable, Fernando Quintanilla debería recibir 7 años y 11 meses de cárcel. Sin embargo, de acuerdo con lo expuesto en audiencia, el juez solo dictaría 5 años y 1 mes de prisión por homicidio culposo agravado y fuga del lugar del accidente.
El caso también mantiene abierta la posibilidad de investigar una eventual omisión de auxilio y el accionar de la clínica cercana donde, según denuncian los familiares, no se habría brindado atención inmediata al deportista arequipeño.