El sistema de represas que abastece a Arequipa registra niveles altos de almacenamiento al 4 de abril, con un volumen total útil de 342.27 hectómetros cúbicos (87.01%) en el sistema Chili regulado y 213.66 hectómetros cúbicos (81.82%) en el sistema Colca.
Estas cifras consolidan un escenario favorable para el abastecimiento de agua potable, la agricultura y las actividades productivas en la región.
De acuerdo con el informe técnico, las principales represas del sistema Chili, como El Frayle, Pillones y El Pañe, muestran importantes niveles de acumulación, impulsados por las lluvias de temporada.
Asimismo, infraestructuras clave como Aguada Blanca y Chalhuanca mantienen caudales controlados sin registrar reboses, mientras que Condoroma, en el sistema Colca, supera los 213 hectómetros cúbicos de volumen útil, reforzando la regulación hídrica regional.
Este escenario se produce luego de meses de variación en los niveles de almacenamiento. En enero de 2026, el sistema apenas alcanzaba el 53% de su capacidad, mientras que en marzo se situaba alrededor del 74%, evidenciando una recuperación progresiva gracias a las precipitaciones en la cuenca alta.
Sin embargo, especialistas advierten que el comportamiento irregular de las lluvias sigue siendo un factor de riesgo.
El área de hidrología de Autodema señala que, aunque el abastecimiento hídrico en Arequipa está asegurado en 2026, podrían presentarse restricciones en 2027 si no se planifica adecuadamente.
REPRESAS. El sistema regulado del río Chili, la principal fuente de agua para la ciudad, cumple un rol estratégico al almacenar recursos durante la temporada de lluvias para utilizarlos en épocas secas, garantizando así el consumo humano, la agricultura y la generación energética en la región.